El Ayuntamiento de Cuenca, intervenido por 10 años y con 80 millones de deuda. Quinto informe de No Pagamos

viernes, 31 de enero de 2014

El Ayuntamiento de Cuenca, intervenido por 10 años y con 80 millones de deuda

El colectivo No Pagamos publica el quinto de sus informes sobre la deuda del Ayuntamiento. Como es sabido, No Pagamos está realizando una auditoría ciudadana de la deuda del Ayuntamiento con el fin de establecer qué parte de esa deuda puede considerarse ilegítima, así como para exigir responsabilidades y la restitución del dinero público extraviado.

El quinto informe tiene como objeto examinar los préstamos aprobados al Ayuntamiento de Cuenca para apoyo a la liquidez, que suman 19, 8 millones más de deuda.
 
El Ministerio de Hacienda ha aprobado la solicitud del Ayuntamiento de Cuenca para formalizar estos nuevos préstamos acogiéndose voluntariamente a las medidas extraordinarias que el Gobierno Central ha aprobado para aquellos municipios con graves problemas financieros. Hay que resaltar el hecho de que el Ayuntamiento se haya acogido voluntariamente a las medidas porque éstas van acompañadas de unas condiciones muy duras. Tanto es así que sólo se ha acogido a ellas el 25 % de los municipios que podían hacerlo.

Los prestamos serán de tres tipos. Primero, 10.700.00 euros de anticipos del dinero que el Estado entrega al Ayuntamiento, a devolver en tres años. Segundo, 4.500.000 euros de deuda a corto plazo que se debía cancelar ante de finalizar 2013 y que se convertirá en deuda a 10 años. Tercero, 4.625.577 euros para financiar el déficit y las obligaciones pendientes del año 2012.

A cambio de estos préstamos, el Ayuntamiento de Cuenca queda intervenido en la práctica. No sólo tendrá que reducir un 5 % los gastos de personal, financiar íntegramente el gasto de los servicios públicos mediante tasas, suprimir beneficios fiscales o subir un 10% el IBI, entre otras medidas de recorte. Además, deberá someter sus presupuestos al visto bueno del Ministerio de Hacienda, deberá ingresar todo el dinero que reúna con estas medidas en una cuenta controlada por el Ministerio, que obligará a que lo ingresado se destine a pagar la deuda, y no podrá solicitar nuevos préstamos en 10 años.

En pocas palabras, el Ayuntamiento pierde toda autonomía en la gestión de sus cuentas y los y las vecinas de Cuenca ven cómo se anula su capacidad de decisión colectiva a nivel municipal al menos por 10 años. Un golpe de estado municipal en toda regla.

Pero, esto es sólo una parte. La otra es que estos últimos préstamos de apoyo a la liquidez hacen que la deuda total del Ayuntamiento alcance los 80 millones de euros, 1, 7 veces los ingresos corrientes previstos de 2013. Y hacen que el dinero que tiene que pagar el Ayuntamiento los siete próximos años, entre intereses y amortizaciones, suponga una media de 11, 2 millones de euros por año, un 25 % aproximadamente de los ingresos corrientes anuales de estos últimos años.

El significado de ambas caras del problema, un ayuntamiento intervenido con una carga financiera desmesurada, es que la pérdida de soberanía municipal no supone que esa soberanía vaya a parar al Gobierno Central. El Gobierno Central se comporta en esta situación como mero lacayo de los intereses financieros. El pago de la deuda se pone por encima de cualquier otra circunstancia, incluida la democracia a nivel municipal o nacional.

Nuestras ciudades y nuestras vidas se ponen en manos de los banqueros. El caso de Cuenca muestra de manera palmaria que esa es la consecuencia de la reforma del artículo 135 de la Constitución y de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que lo desarrolla.

La cuestión es ahora saber si es posible o no actuar de otra manera. El Ayuntamiento de Cuenca no tiene dinero ni para cumplir la Ley de Morosidad que le obligará a pagar sus deudas comerciales en un mes.

Ante ello tenía dos opciones. O bien seguir la receta neoliberal para la “solución” a la crisis neolíberal, es decir, someterse al mandato de la troika que pone los intereses financieros por encima de todo lo demás. O hacer un ejercicio de soberanía y repudiar la deuda.

El optar por el camino neoliberal a la servidumbre es una decisión política que los responsables políticos están tomando conscientemente. A la ciudadanía nos toca exigirles responsabilidades, responsabilidades tanto por su respaldo a la especulación inmobiliaria que ha conducido a una deuda desproporcionada como por su rendición ante el ataque financiero a la democracia que estamos sufriendo. Y nos toca presionar por el repudio democrático de la deuda. Oponer a la presión de los bancos, la presión de la ciudadanía.
 



Share this article on :

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 
© Copyright 2010-2011 Colectivo No Pagamos de Cuenca All Rights Reserved.
Template Design by Herdiansyah Hamzah | Published by Borneo Templates | Powered by Blogger.com.